Cachimbas y copas
Un lugar de encuentro sencillo. Cachimbas, copas y algo de picar, en un ambiente relajado. Nada más. Pero desde el primer día sabían que el camino iba más lejos.
Mandala no abrió como una hamburguesería. Abrió como un sitio donde sentarse con una cachimba y una copa. Lo demás vino después, y vino porque quisimos.
Un lugar de encuentro sencillo. Cachimbas, copas y algo de picar, en un ambiente relajado. Nada más. Pero desde el primer día sabían que el camino iba más lejos.
Sushi fresco, pokés llenos de vida y yakisobas. No para cambiar de sitio, sino para que cada visita fuera algo distinto de la anterior.
Presentarse al BurgerFest les empujó a un terreno nuevo. De ahí salieron la Hulk, la Master BurgerFest, las Smash. Y de ahí salió la obsesión con el ingrediente: la carne, y el pescado de los pokés.
Una copa tranquila a las seis. Una cena a las nueve. Y música a partir de las once. En familia, con amigos, o a lo que surja.
Es su lema. No hay que mejorarlo.
Todo lo entrecomillado de esta página es literalmente suyo, copiado de su propia página «Sobre nosotros». Lo único que hemos hecho es sacarlo de un bloque de cuatro párrafos seguidos y ponerlo en una línea de tiempo, porque lo que tienen es una historia de transformación y así se lee.